Memorias OvniChile – Caso Riachuelo, Rio Negro, Osorno – Fines de Enero de 1967.

Fines de Enero

Antes de la puesta del sol

Prov. Osorno

CASO Nº 2

Este caso tuvo lugar en la zona de Riachuelo, cerca del fundo Tres Esteros en el Departamento de Río Negro, provincia de Osorno. 40°50′ latitud S-73º16′ longitud O.

OBSERVACIONES:

Narramos este caso con mucha reserva por sus extraordinarias características y por tener un solo testigo. Nuestro informante, C. de la F .C. – profesional – que pidió reserva de su nombre para evitar complicaciones o que lo estimaran con las facultades mentales perturbadas, inicia su relato con motivo de sus vacaciones, a fines del mes de enero, en el Departamento de Río Negro.

Estaba en la casa de un miembro de mi familia, en el lugar denominado Riachuelo, cerca del fundo Tres Esteros en la provincia de Osorno. Gustaba salir a dar paseos por los bosques, los riachuelos cercanos y la montaña. Una de esas tardes cuando el sol estaba alto, me interné en una región boscosa para llegar a un claro.Como estaba cansado, me senté en un tronco a descansar un rato. Estaba con la manos en la cabeza cuando me llamó la atención la potente luz de un rayo. En ese instante me cegó la vista y quedé viendo puntitos blancos, como cuando se está mirando el sol y luego se vuelve a la oscuridad.

Creí que se trataba de un flash fotográfico, pero el resplandor violáceo me quedó en la retina. Luego, y cuando me disponía a regresar, observé una claridad extraña en otro sentido del camino. Pensé que sería una fogata de algunos veraneantes, pero con espanto comprobé que tenía una visión fantástica ante mis ojos: un platillo volador.Yo nunca había creído en estas historias ni en las visiones. Jamás acepté las versiones que se daban sobre los platos volantes y más de una vez me burlé de ellos.

Y agrega: Aterrorizado pero consciente, traté de acercarme. Era un objeto color moho de unos 35 metros de diámetro. No tocaba el suelo, no tenía ventanas ni puertas. Parecía formar parte de la naturaleza y había absoluto silencio. Lo único anormal era un calor suave y la visión de energía suspendida, como la que se aprecia en las carreteras desiertas bajo el sol ardiente.Estaba tenso y a la espera de ver salir algún monstruo de su interior. De repente, el platillo se desplazó un metro hacia la izquierda, pero sin alterar en lo más mínimo la distancia que lo separaba de la tierra.

No podía moverme. Mi cuerpo estaba acalambrado y era un atado de nervios. En el instante que trataba de cambiar mi posición, el platillo se elevó un poco y apareció algo impreciso, un apéndice que luego se escondió. Esta espera me dio tiempo para estudiar bien el extraño vehículo, el mismo que ha sido visto en diferentes latitudes del Universo y por gentes de distinto idioma y costumbres, pero igualmente aterradas ante los visitantes. La máquina parecía de una sola pieza, sin orificios. Como sacado del aire apareció frente al platillo un ser. No era un monstruo. Por el contrario, muy similar a los humanos, de un metro y cincuenta centímetros aproximadamente. Su modo de mirar, de inclinarse, igual a los humanos. Pero, lo que me llamó la atención es que su traje o cuerpo transparente, que le alcanzaba hasta los pie (no tenía zapatos ni casco) no se hacía arrugas.Tenía la piel o lo que fuera muy blanca; se le podía apreciar en la cara y en la manos. El cabello era largo, la mandíbula se le pronunciaba hacia a de lance y la nariz era chata. No tenía ningún instrumento consigo y sus brazos permanecían adheridos al cuerpo.

Cuando pasaron algunos segundos , pensé hablarle, pero el temor a una represalia a recibir algún. daño me impidieron mover la boca. El extraño ser se posó bajo su máquina, pero luego desapareció en su interior sin ser alzado ni habérsele proporcionado escalera alguna. A poco la máquina se infló y emitió un fuerte destello color violáceo, como a su llegada. Me restregué los ojos para ver mejor. El disco se había puesto rojo intenso, como el metal. fundido, pero no había calor ni ruido. Enseguida, el disco ascendió en forma vertical a gran velocidad.

«El informante reconoce que tuvo miedo y que regresó a la casa rápidamente, donde no contó a nadie su visión, temeroso de ser objeto del ridículo. Cuando terminó su observación, el sol se estaba poniendo. Al día siguiente, nuestro testigo volvió al sitio para ver si había algún rastro de la nave o su tripulante. Pero nada, ni si quiera el pasto estaba aplastado o quemado. El lugar era el mismo.

El relato fue sólo conocido después de un mes por medio de una carta enviada al diario La Tercera.

El informante había estado enfermo a raíz de la escena de la cual fue testigo.(De La Tercera 24-2-1967)

2 comentarios sobre “Memorias OvniChile – Caso Riachuelo, Rio Negro, Osorno – Fines de Enero de 1967.

  • el mayo 4, 2019 a las 12:10 am
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    Cerca de 1980 hubo un gran avistamiento en la quinta región, en la zona que hoy es el puerto de ventanas y quintero se vio una neblina y dos discos que se desprendieron de uno mayor y recorrieron la zona, esto varios minutos y la nave principal se vio en varias regiones al mismo tiempo, recuerdo que en los diarios decían que se trataba de un objeto en la órbita terrestre de gran tamaño, no he podido encontrar noticias al respecto nuevamente y apareció en todos los diarios de la época, se comentó por varios días en los medios locales, tendrán noticias de ese evento o alguien que lo recuerde?

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    • el mayo 4, 2019 a las 1:09 am
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      Hola Patricio, gracias por tus comentarios, trataré de buscar esa noticia. Slds

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